sábado, 23 de enero de 2010

¡Telenajenación!


Según Erich Fromm enajenación es: “El modo de experiencia en que la persona se siente en sí misma como un extraño….No se siente a sí mismo como centro de su mundo, como creador de sus propios actos y las consecuencias de ellos se han convertido en amos suyos, a los cuales obedece y a los cuales quizás hasta adora” .
Una de las causas de la enajenación consiste en la orientación del ser humano en sentirse como objeto o instrumento empleado para el desarrollo del sistema de mercado; su sentimiento de identidad no nace de su actividad como individuo crítico, reflexivo, viviente, con dudas, convicciones, etc., sino como una abstracción a merced del sistema capitalista. Si se preguntara a un niño: ¿qué quieres ser de grande?, seguramente respondería, médico, arquitecto, policía, etc., profesiones que se articulan al sistema y que promueven la rutina, la represión de los problemas básicos de la existencia humana y la inhibición de la capacidad artística y de creación imaginativa.

Pero, ¿cuál es el papel de los medios de comunicación masiva en la enajenación del individuo dentro del sistema capitalista?

La comunicación masiva en el sistema capitalista está en función de la propaganda y publicidad, la llamada “publi-propaganda” que promueve la ideología de consumo, bienes y servicios de manera sutil y por tanto con mayor influencia por la dificultad para detectarla; además genera individuos acríticos e irreflexivos, que abandonan su idea de libertad de pensamiento por adaptarse a las condiciones imperantes del sistema de mercado. En consecuencia esta adaptación conlleva a la pérdida y negación de la identidad del ser humano, la alienación o enajenación.

Esteban Sacoto Macías

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